Lo que, mutatismutandis, tenía que ser cambiado ya fue cambiado. Yo encontré tres baldosas amarillas:
Langueloc, Roussillon y Châteauneuf du Pape.
Así que igual volvemos a vernos, quizá en otro lugar.
mutatismutandis
Boecillo, España
mutatismutandis
ver perfil »
Ya no tengo miedo a las ruinas...
Copyright © 2008 - Taomalo - es un blog hospedado en La Coctelera con el tema Diario
Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados