... te toca cuidar del perro de tu hermana (porque ella está de viaje).

1. Que salgas más tarde de lo habitual de trabajar.

2. Que pares a echar gasolina, a eso de las cuatro de la mañana, y el coche no te arranque.

3. Que llames a un compañero del trabajo, y al llegar él, y sin tocar nada, el coche vuelva a arrancar, y se quede hablando contigo hasta las cinco menos cuarto de la mañana (el compañero, no el coche, aunque que hable sería lo único raro que le falta por pasarle).

4. Que llegues por fin a casa, y al ir a sacar al perro, no sepas cómo leches se coloca un arnés de perro. Tú acercas el puto arnés al perro y piensas que el perro va a mover alguna pata como para ayudarte y darte pistas, pero no, el perro se acojona y se encoje.

5. Que te pases media hora viendo fotos en el google de "arneses de perro".

6. Que cuando por fin consigues colocarlo, casi a las seis de la mañana, llueva. ¿Qué hace un tio como yo, a esas horas, bajo la lluvia, paseando a un york shire terrier?

7. Que a las nueve de la mañana el perro te despierte porque al parecer esa es su hora de salir. JODER QUÉ SUEÑO.

8. Que cuando de nuevo te metes en la cama, te llame tu jefe para decirte que tienes que ir a trabajar.