Yo entiendo muchas cosas, es verdad...
Si no recuerdo mal, un poeta decía aquello de "yo sé muchas cosas, es verdad"... Parafraseandole, voy a decir que yo entiendo muchas cosas.
Entiendo por ejemplo, que el mundo es un lugar hostil. Que a veces da miedo salir a la calle, y otras veces algunos días uno prefiere encerrarse en casa a la espera de que el siguiente día que amanezca sea más favorable o que la noche repare algunos de los miedos de la tarde.
Entiendo también, y lo aprendí hace tiempo, que el mejor lugar para refugiarse son los amigos y la gente querida. Entiendo que querer a alguien, sea amigo, novia, familia o mascota, es una lucha constante entre el saber que la necesidad de uno hacia los demás es un acto egoísta y asumir el compromiso de no olvidar que los demás necesitan al uno.
Entiendo, entre otras cosas, que a veces las cosas se acaban. Sin culpables, sin saber cómo, sin tener que buscar más allá del simple discurrir de los días. Que de dos personas que la semana antes pensaban que la vida de uno sin el otro no merece la pena, uno de ellos cambia de opinión, de vida, de ilusiones y de proyecto vital. A vece me cuesta, pero lo puedo entender.
Entiendo también que hay momentos difíciles en la vida de las personas, donde no reaccionamos como queremos, y presas del momento decimos cosas que deseamos no haber dicho nunca, o nos callamos palabras que después se mueren por haber sido dichas.
Entiendo estas cosas, y entiendo muchas más.
Pero no entiendo, por mucho que lo intento, no entiendo cuando una persona hace daño a otra querida, o que fue querida. Y hace daño, y vuelve a hacer daño sin reparo alguno, y encuentra en estos actos algún tipo de satisfacción personal que no acabo tampoco de comprender. Y tiempo después, cuando ha dicho lo que sabía que más iba a doler al otro, vuelve, ya en frío, y sigue hurgando en una herida que supone sigue sangrando.
Lo intento entender, le doy vueltas y más vueltas, vuelvo a intentar justificar todos sus actos como antes hacía, pero ya no encuentro solución.
Y entonces creo un poco menos en la gente, me vuelvo más desconfiado, la calle tiene menos luz y yo me encierro entre cuatro paredes repletas de libros, donde un día alguien colgó una foto de los años treinta, en la que se ve a un grupo de trabajadores de la estación de las delicias en Zaragoza, sentados en la via del tren, tocando la guitarra y cantando, otra persona que desde cierta ditancia les mira con estupefacción, con un vagón de tren al fondo donde pintaron "viva la huelga" y que al pie de la foto alguien escribió "la felicidad existe".

inés dijo
... pues yo lo que NO entiendo es que aún "pareciendo" que lo "entiendes todo" de manera muy clara, te prestes voluntariamente a ser una y otra vez, su "particular diana" ... ya vale de "dardos", ¿no?, ¿los coleccionas?, ¿aspiras a algún "premio raro" a la "mejor flagelación del año"?, ¿quieres un cuerpo "colador" para colgarte piercings en los agujeritos que te dejan sus flechas envenenadas?, ¿se merece tanta tristeza? ...
¿puedo contestar a mi última pregunta? ...
NO SE MERECE TU TRISTEZA
NO
NO
NO
NO
NO
NO
NO
NO
NO
NO
NO
NO
NO
NO
NO
...ya empieza a se hora que te respetes a ti mismo un poquito más ...
Un beso cielo ... como sigas así, vas a conseguir que todos los que te quieren "la odien", y créeme, eso sería darle un protagonismo que tampoco se merece ... jajaja ...¿por qué me dan ganas de pegarte una colleja? ... jajaja ... buuuuffff
13 Diciembre 2006 | 11:21 PM